SE APROXIMA LA NAVIDAD Y ES HORA DE IR PREPARANDO LOS DULCES TIPICOS QUE SE REALIZAN EN ESTAS FIESTAS YO LES OFREZCO ESTOS DIAS RECETAS TIPICAS DE MI REGION SI ALGUNO DE USTEDES QUIERE QUE PONGA LOS DE SUS REGIONES O PAISES YA SABEN QUE ESTA VENTANA ESTA ABIERTA PARA TODO LO QUE QUIERAN COMPARTIR
La torta de recao es una deliciosa elaboración de presencia ancestral entre los dulces navideños de mi Región. Su receta es la siguiente:Ingredientes
-3 kilos de harina.
-Un kilo de almendra molida.
-Un litro de aceite de oliva.
-3/4 de litro de anís seco.
-Un vaso de zumo de naranja.
-Un kilo de azúcar.
-Raspadura de limón
-Una cucharada grande de bicarbonato.
Elaboración
1) La harina se vierte en un barreño y después es escardada con el aceite, es decir se derrama el aceite caliente directamente sobre la harina.
2) A continuación se añaden el resto de ingredientes (da igual el orden), amasándose y moldeándose todo.
3) Seguidamente la torta ha de introducirse en el horno para su cocción. En horno de leña tardan una media hora aproximadamente.
Yo leía poemas y tú estabas
Tan cerca de mi voz que poesía
Era nuestra unidad y el verso apenas
La pulsación remota de la carne.
Yo leía poemas de tu amor
Y la belleza de los infinitos
Instantes, la imperante sutileza
Del tiempo coronado, las imágenes
Cogidas de camino con el aire
De tu voz junto a mí,
Nos fueron envolviendo en la espiral
De una indecible y alta y flor ternura
En cuyas ondas últimas -primera-,
Tembló tu llanto humilde y silencioso
Y la pausa fue así. -¡Con qué dulzura
Besé tu rostro y te junté a mi pecho!
Nunca mis labios fueron tan sumisos,
Nunca mi corazón fue más eterno,
Nunca mi vida fue más justa y clara.
Y estuvimos así, sin una sola
Palabra que apedreara aquel silencio.
Escuchando los dos la propia música
Cuya embriaguez domina
Sin un solo ademán que algo destruya,
En una piedra excelsa de quietud
Cuya espaciosa solidez afirma
El luminoso vuelo, las inmóviles
Quietudes que en las pausas del amor
Una lágrima sola cambia el cielo
De los ojos del valle y una nube
Pone sordina al coro del paisaje
Y el alma va cayendo en el abismo
Del deleite sin fin.
Cuando vuelva a leerte esos poemas,
¿Me eclipsarás de nuevo con tu lágrima?
CARLOS PELLICER
Tan cerca de mi voz que poesía
Era nuestra unidad y el verso apenas
La pulsación remota de la carne.
Yo leía poemas de tu amor
Y la belleza de los infinitos
Instantes, la imperante sutileza
Del tiempo coronado, las imágenes
Cogidas de camino con el aire
De tu voz junto a mí,
Nos fueron envolviendo en la espiral
De una indecible y alta y flor ternura
En cuyas ondas últimas -primera-,
Tembló tu llanto humilde y silencioso
Y la pausa fue así. -¡Con qué dulzura
Besé tu rostro y te junté a mi pecho!
Nunca mis labios fueron tan sumisos,
Nunca mi corazón fue más eterno,
Nunca mi vida fue más justa y clara.
Y estuvimos así, sin una sola
Palabra que apedreara aquel silencio.
Escuchando los dos la propia música
Cuya embriaguez domina
Sin un solo ademán que algo destruya,
En una piedra excelsa de quietud
Cuya espaciosa solidez afirma
El luminoso vuelo, las inmóviles
Quietudes que en las pausas del amor
Una lágrima sola cambia el cielo
De los ojos del valle y una nube
Pone sordina al coro del paisaje
Y el alma va cayendo en el abismo
Del deleite sin fin.
Cuando vuelva a leerte esos poemas,
¿Me eclipsarás de nuevo con tu lágrima?
CARLOS PELLICER
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